Puede parecer algo triste, pero realmente hay mucho amor.
No tendría que haber sido así.
No tenías porque irte.
No ahora.
Justo cuando mi vida
comenzaba a encontrar su camino.
Y estoy junto vos en mis sueños.
Viendo esa foto cuando yo era
un bebé.
En tus brazos y con todo el
amor en tus ojos.
Y la felicidad en tu cara
con tu segundo hijo.
Ese, quién hoy te escribe,
y llora mientras lo hace.
Ya van tres meses
de tu partida, y hoy
sigo enfermo. Dicen que
es por no llorar cuando
debí hacerlo.
Pero mi dolor fue único.
Fue por algo que no conocía
y me golpeó sin darme
tiempo a pensar.
Me duele todo
y no tengo ganas de hace nada.
Dicen que es el duelo que golpea
las ventanas del dolor, cada tanto.
Sin embargo, de a poco
me voy recuperando.
Pasó la tormenta, pero
por toda mi vida va a quedar
la tristeza del amor inolvidable
que siempre estuvo y estará
presente en mí como algo propio
que nunca va a morir.
Papá, me cuesta muchísimo
no tenerte más a mi lado
y no poder hablar más con vos.
Dicen que hay que seguir adelante.
Ya nos vamos a volver a encontrar.
Es lo que más deseo ahora.
Un abrazo enorme desde acá, desde
este lugar que alguna vez fue
tuyo, hoy estamos en ese lugar
que tus sueños tantas veces soñaron.
Hoy estamos en tu lugar.
Hoy estamos con vos.
Y te extrañamos muchísimimo
No tendría que haber sido así.
No tenías porque irte.
No ahora.
Justo cuando mi vida
comenzaba a encontrar su camino.
Y estoy junto vos en mis sueños.
Viendo esa foto cuando yo era
un bebé.
En tus brazos y con todo el
amor en tus ojos.
Y la felicidad en tu cara
con tu segundo hijo.
Ese, quién hoy te escribe,
y llora mientras lo hace.
Ya van tres meses
de tu partida, y hoy
sigo enfermo. Dicen que
es por no llorar cuando
debí hacerlo.
Pero mi dolor fue único.
Fue por algo que no conocía
y me golpeó sin darme
tiempo a pensar.
Me duele todo
y no tengo ganas de hace nada.
Dicen que es el duelo que golpea
las ventanas del dolor, cada tanto.
Sin embargo, de a poco
me voy recuperando.
Pasó la tormenta, pero
por toda mi vida va a quedar
la tristeza del amor inolvidable
que siempre estuvo y estará
presente en mí como algo propio
que nunca va a morir.
Papá, me cuesta muchísimo
no tenerte más a mi lado
y no poder hablar más con vos.
Dicen que hay que seguir adelante.
Ya nos vamos a volver a encontrar.
Es lo que más deseo ahora.
Un abrazo enorme desde acá, desde
este lugar que alguna vez fue
tuyo, hoy estamos en ese lugar
que tus sueños tantas veces soñaron.
Hoy estamos en tu lugar.
Hoy estamos con vos.
Y te extrañamos muchísimimo