Tristeza engalanada
(Tengo tu corazón en cada libro)
I
Ayer, tu mirada de otoño me sedujo.
Se besaron nuestras bocas, en los ojos.
Y se prendió el deseo.
Sufrí, olvidando recuerdos perfumados.
¿Donde amanecieron tus pasos?
Y tu voz...
¿Hacia donde ha corrido?
Tengo las alas abiertas, y tu amor espero;
mientras nace en mis dedos tu poema,
van cayendo las letras
sobre tu alma blanca.
Tengo tu corazón en cada libro.
Y tu tienes mi vida aprisionada;
en cada luz, en cada flor, en cada hora.
II
Mis besos silenciosos
preguntan por tus labios.
Todo contiene tu sustancia,
y todo me enamora.
Entre la sombra palidece
mi angustia.
III
Recargados,
entre paredes blancas,
abundan los mosquitos
esperando la noche.
A los lados del alma
nacieron como estrellas
tus palabras fugaces.
Al toque del silencio
la higuera se estremece.
Sobre la luz, el viento,
dormido permanece.
Entre tantos contrastes
me acaricia el olvido.
Aunque no estés conmigo
tu esencia me acompaña,
y el gesto cariñoso de aquel
ultimo beso, mi tristeza engalana.
German g
(Tengo tu corazón en cada libro)
I
Ayer, tu mirada de otoño me sedujo.
Se besaron nuestras bocas, en los ojos.
Y se prendió el deseo.
Sufrí, olvidando recuerdos perfumados.
¿Donde amanecieron tus pasos?
Y tu voz...
¿Hacia donde ha corrido?
Tengo las alas abiertas, y tu amor espero;
mientras nace en mis dedos tu poema,
van cayendo las letras
sobre tu alma blanca.
Tengo tu corazón en cada libro.
Y tu tienes mi vida aprisionada;
en cada luz, en cada flor, en cada hora.
II
Mis besos silenciosos
preguntan por tus labios.
Todo contiene tu sustancia,
y todo me enamora.
Entre la sombra palidece
mi angustia.
III
Recargados,
entre paredes blancas,
abundan los mosquitos
esperando la noche.
A los lados del alma
nacieron como estrellas
tus palabras fugaces.
Al toque del silencio
la higuera se estremece.
Sobre la luz, el viento,
dormido permanece.
Entre tantos contrastes
me acaricia el olvido.
Aunque no estés conmigo
tu esencia me acompaña,
y el gesto cariñoso de aquel
ultimo beso, mi tristeza engalana.
German g