Nancy Brieva
Poeta recién llegado
TRISTEZA INOCENTE
Aquella tarde de abril
mirando caer el sol
se desgarró mi alma de dolor
al ver dos inocentes criaturas
llorando lágrimas puras
que a raudales corrían
rayando sus mejillas frías.
En medio de suspiros y sollozos
sus corazoncitos tiernos
que ayer ardían de gozo
hoy se postran frente al lecho
en el que su agonizante madre
con horror y con despecho
mira la vida pasar
inevitable a su suerte
va perdiendo el palpitar
y la voz de su conciencia
cuando el centinela de la muerte
anunciaba su nefasta presencia.
Aquella tarde de abril
mirando caer el sol
se desgarró mi alma de dolor
al ver dos inocentes criaturas
llorando lágrimas puras
que a raudales corrían
rayando sus mejillas frías.
En medio de suspiros y sollozos
sus corazoncitos tiernos
que ayer ardían de gozo
hoy se postran frente al lecho
en el que su agonizante madre
con horror y con despecho
mira la vida pasar
inevitable a su suerte
va perdiendo el palpitar
y la voz de su conciencia
cuando el centinela de la muerte
anunciaba su nefasta presencia.