Suplicar en silencio al caer la noche postrándome con los sueños que terminan siendo un reproche.
Si ya no importa que mi esencia se pierda en el tiempo
o mis lágrimas de ausencia te busquen en el viento.
Por más que busque cubrirme con el manto gris
No logro deshacerme de las cenizas del recuerdo.
Solo me lastimo, aun mas, buscando el perdón o el olvido
de antiguos momentos fugitivos
de miradas extrañas que se ríen
de si mismas al verse reflejadas en un espejo
sabiendo que al final serán fantasmas en mi mente
Torturándome hasta que el reloj de las 12.