Edgar René Arista García
Poeta recién llegado
En el día y en la noche
Estoy aquí, en medio de la calle
Solo, viendo sangrar las ilusiones
me pregunto ¿si algún día morirán?
Pienso en tus ojos,
Sable, pupila abierta,
Que cortan mi tristeza
Y mi ilusión tiene miedo
De gritar en la noche
Su soledad abismal.
Tengo sueños, tengo amores
pero son más fuertes mis temores
Mi pesadumbre esquiva
Y se va, y se iba,
Antes me mira
Tiene prisa
en La calle tranquila,
Vaga la luna
Creciente
Errante,
Yo vago de no verte.
Cuando soledad buitrea
Como el rapaz a su presa
y una lágrima solitaria el cuello aprieta
se secan las ilusiones y las promesas
Para luchar hace falta fuerzas
Mi alma siempre
En este cuerpo sujeta
Y si él tropieza,
Ella se tambalea.
¡Como mi vida se ahoga
Sufre y llora
El verso en la prosa
que escribo
Pero que no recito
Porque al pronunciarlo me destroza
Ya murió lo que tanto quería
Mi ilusión perdida
Todas aquellas mentiras
Irremediablemente perdidas
Escondido estoy ahora en mi guarida
Entre cuatro paredes, mi fiebre contenida
En hielo congelada la emoción fingida
Recuerdo con nostalgia
cuando una ilusión me sonreía
Hace un año que tenía
Sueños adolescentes en mi madurez maldita
única perspectiva
Y mi pintura torcida
Ahora tengo mi vida hipotecada
Y vacía
Ahora soy dueño y verdugo de mi fantasía
Que se ahoga
Y que respira
Solo por seguir viva
Ahora llevo la vida
Arrastrando fantasías
Mis sueños van por delante
Esperando despertarse
De esta anesteciante cobardía
Al menos viví la quimera
Y queda un recuerdo reptante
En mi memoria asfixiante
Tengo mis manos atadas
Con unas cadenas cuadradas.
Solo tu canto me toca y me roba tu ausencia
solo tú melodía silente,
en medio de la inmensa penumbra
que grita y que calla,
que me hiere y me sana.
Estoy aquí, en medio de la calle
Solo, viendo sangrar las ilusiones
me pregunto ¿si algún día morirán?
Pienso en tus ojos,
Sable, pupila abierta,
Que cortan mi tristeza
Y mi ilusión tiene miedo
De gritar en la noche
Su soledad abismal.
Tengo sueños, tengo amores
pero son más fuertes mis temores
Mi pesadumbre esquiva
Y se va, y se iba,
Antes me mira
Tiene prisa
en La calle tranquila,
Vaga la luna
Creciente
Errante,
Yo vago de no verte.
Cuando soledad buitrea
Como el rapaz a su presa
y una lágrima solitaria el cuello aprieta
se secan las ilusiones y las promesas
Para luchar hace falta fuerzas
Mi alma siempre
En este cuerpo sujeta
Y si él tropieza,
Ella se tambalea.
¡Como mi vida se ahoga
Sufre y llora
El verso en la prosa
que escribo
Pero que no recito
Porque al pronunciarlo me destroza
Ya murió lo que tanto quería
Mi ilusión perdida
Todas aquellas mentiras
Irremediablemente perdidas
Escondido estoy ahora en mi guarida
Entre cuatro paredes, mi fiebre contenida
En hielo congelada la emoción fingida
Recuerdo con nostalgia
cuando una ilusión me sonreía
Hace un año que tenía
Sueños adolescentes en mi madurez maldita
única perspectiva
Y mi pintura torcida
Ahora tengo mi vida hipotecada
Y vacía
Ahora soy dueño y verdugo de mi fantasía
Que se ahoga
Y que respira
Solo por seguir viva
Ahora llevo la vida
Arrastrando fantasías
Mis sueños van por delante
Esperando despertarse
De esta anesteciante cobardía
Al menos viví la quimera
Y queda un recuerdo reptante
En mi memoria asfixiante
Tengo mis manos atadas
Con unas cadenas cuadradas.
Solo tu canto me toca y me roba tu ausencia
solo tú melodía silente,
en medio de la inmensa penumbra
que grita y que calla,
que me hiere y me sana.