Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
Estaba sentado en una esquina
mirando aquel grisáceo atardecer
que agonizaba con ganas de caer
la lluvia que venía de la colina.
La tristeza me cernía sin rutina
queriendo a mi vida desaparecer
muy pensativo y sin poder entender
me trataba de esa forma mezquina.
El tiempo, siguió corriendo sin compasión
castigando mi semblante con la presión
de la fusta vengadora de la vida.
Que me aleja cada vez los peldaños
para avanzar el trajín de los años
con cecuelas que me cierran la salida.
Oscar Pineda
mirando aquel grisáceo atardecer
que agonizaba con ganas de caer
la lluvia que venía de la colina.
La tristeza me cernía sin rutina
queriendo a mi vida desaparecer
muy pensativo y sin poder entender
me trataba de esa forma mezquina.
El tiempo, siguió corriendo sin compasión
castigando mi semblante con la presión
de la fusta vengadora de la vida.
Que me aleja cada vez los peldaños
para avanzar el trajín de los años
con cecuelas que me cierran la salida.
Oscar Pineda