llorar de amor... no es lo mismo que llorar por amor...
una simple palabra que lo cambia todo.
Y es que la vida está llena de pequeños matices, de ínfimos detalles que la mayor parte del tiempo, se nos escapan. Cuánto daría por tener una moviola y poder volver a recorrer los espacios perdidos.
Hermoso versar Vidal, hace dos años al igual que hoy, luz
besos y estrellas
Eva