PoetaJC
Poeta recién llegado
A veces, sin saber cómo,
me miro las manos
y las encuentro ausentes.
Entregadas a tus mimos
o jugando en el regazo de tus besos.
Inspirado en algún momento.
De quietud estática.
De silencios movidos.
De espacios infinitos.
Donde mis manos no alcanzan a detenerte.
A poseerte en un sólo segundo.
Donde todo estalla,
para volverse nada y caer en palabras.
Y así dibujarte con pensamientos, con soledades
Con el mismo latido, con mi alma te llama.
Con la misma ausencia taciturna
con que mis labios te hablan.
Pero ya no escuchas.
Sólo esperas ser mi sombra desgarrada.
El silencio herido, donde derramar
mis recuerdos esparcidos.
Ausencias.
De lo que pudo ser y no fue.
De lo sentido y de lo vivido.
De lo acabado.
A veces espero regresar a ese sueño,
donde ya has estado.
Donde las cosas son solamente,
meros teatros para ocultarnos.
Y las miradas de las gentes,
espejos donde encontrarnos.
Una mera mentira,
donde ocultar otra verdad más profunda.
Coges siempre el último tren,
e invariablemente vuelves la mirada hacia atrás.
Esperando encontrarme, donde los vacíos
van borrando mis sombras de tus cansinos pasos.
Y en este preciso instante,
te das cuenta que ya eres mi ausencia.
Una ilusión ahogada.
Por una sola lágrima.
PoetaJC
me miro las manos
y las encuentro ausentes.
Entregadas a tus mimos
o jugando en el regazo de tus besos.
Inspirado en algún momento.
De quietud estática.
De silencios movidos.
De espacios infinitos.
Donde mis manos no alcanzan a detenerte.
A poseerte en un sólo segundo.
Donde todo estalla,
para volverse nada y caer en palabras.
Y así dibujarte con pensamientos, con soledades
Con el mismo latido, con mi alma te llama.
Con la misma ausencia taciturna
con que mis labios te hablan.
Pero ya no escuchas.
Sólo esperas ser mi sombra desgarrada.
El silencio herido, donde derramar
mis recuerdos esparcidos.
Ausencias.
De lo que pudo ser y no fue.
De lo sentido y de lo vivido.
De lo acabado.
A veces espero regresar a ese sueño,
donde ya has estado.
Donde las cosas son solamente,
meros teatros para ocultarnos.
Y las miradas de las gentes,
espejos donde encontrarnos.
Una mera mentira,
donde ocultar otra verdad más profunda.
Coges siempre el último tren,
e invariablemente vuelves la mirada hacia atrás.
Esperando encontrarme, donde los vacíos
van borrando mis sombras de tus cansinos pasos.
Y en este preciso instante,
te das cuenta que ya eres mi ausencia.
Una ilusión ahogada.
Por una sola lágrima.
PoetaJC
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