lunagris
Poeta recién llegado
La frialdad de mi espacio acentúa tu ausencia,
entre sombras
la ansiedad me pierde
enfrascada en tu hechizo
aún te anhela mi piel
y cada poro te grita delatando la huella
que dejaron tus manos y tu boca sedientas
embriagando a mi ser
me hice adicta de tí.
Destilando el amor que me negó el pasado,
me reconocí en tí que bien supiste conocerme
en mi corazón, en mi cuerpo y en mi mente
que te dí sin premura en cada te amo,
en cada beso, en cada abrazo...
en cada unión de las siluetas
definidas entre sombras
de ocasos y de noches inquietas...
en que a mi cuerpo pintabas en color de utopía
siendo brisa suave del primer verano
y en invierno helado la caricia ígnea,
que acoplaban los sentidos en la justa medida
en que mi ser te entregaba
porque mi todo te pertenecía
y tú gritabas que conmigo renacías
que yo era el amor de tantas vidas perdidas
y yo ilusamente te creía...
entre sombras
la ansiedad me pierde
enfrascada en tu hechizo
aún te anhela mi piel
y cada poro te grita delatando la huella
que dejaron tus manos y tu boca sedientas
embriagando a mi ser
me hice adicta de tí.
Destilando el amor que me negó el pasado,
me reconocí en tí que bien supiste conocerme
en mi corazón, en mi cuerpo y en mi mente
que te dí sin premura en cada te amo,
en cada beso, en cada abrazo...
en cada unión de las siluetas
definidas entre sombras
de ocasos y de noches inquietas...
en que a mi cuerpo pintabas en color de utopía
siendo brisa suave del primer verano
y en invierno helado la caricia ígnea,
que acoplaban los sentidos en la justa medida
en que mi ser te entregaba
porque mi todo te pertenecía
y tú gritabas que conmigo renacías
que yo era el amor de tantas vidas perdidas
y yo ilusamente te creía...