Waltercito
Poeta recién llegado
Hoy te ví de nuevo en la calle, por contemplarte me perdí
en ese dulce perfume que llevas en tu ser,
te ví de nuevo y sentí que eras todo para mí
no había mas que arboles, flores y dulces melodías
que las aves componían para tí.
Me detuve por un momento, en tus bellos ojos pude ver
que había tristezas en ellos, muchas veces habían llorado,
su bello color miel guardaban penas pasadas y aún no olvidadas,
no pude dejar de mirarte por mas que quise no pude,
tuve la necesidad de saludarte solo para escuchar tu dulce voz
esa dulce voz que me ha dicho adíos al pasar.
No he visto jamás un rostro tan bello tan dulce, tan puro,
te volviste a mis ojos un vicio y a mi corazón un alimento en su latir,
te volviste tan bella que solo tu reflejo te asemeja,
el sol te hizo brillar la suave piel y odié al viento
porque tu cabello pudo acariciar y tus labios besar,
fue tan raro y tan hermoso que en mi alma te dibujé.
Soy afortunado porque puedo verte cada vez que quiero,
solo cierro mis ojos y apareces sonriendo tan hermosa y radiante
como si fueses una estrella que ha tomado forma humana,
soñé mil veces con tu mirada, soñé que te cantaba y tu sonreías.
Te envié mil besos por el aire, inventé caricias para darte,
pero también juré que si muero me volveré tu protector
así incluso después de muerto te pueda ver.
Tu maravillosa mirada, tan inocente y distraída,
es la más hermosa acuarela que aún ningún pintor ha pintado,
tu sonrisa que muy pocas veces me has entregado
es la flor mas bella del jardín de mi corazón,
con ella sueña mi alma y te veo como un ángel
que en cada centímetro de tu piel guardas un vacio que espera besos,
un vacio que afortunado será quien llene.
Solo te miro en silencio y digo a mi corazón: no hay nada más hermosa
y perfecta que esa dulce mujer y solo Dios sabe lo mucho que la quiero.
en ese dulce perfume que llevas en tu ser,
te ví de nuevo y sentí que eras todo para mí
no había mas que arboles, flores y dulces melodías
que las aves componían para tí.
Me detuve por un momento, en tus bellos ojos pude ver
que había tristezas en ellos, muchas veces habían llorado,
su bello color miel guardaban penas pasadas y aún no olvidadas,
no pude dejar de mirarte por mas que quise no pude,
tuve la necesidad de saludarte solo para escuchar tu dulce voz
esa dulce voz que me ha dicho adíos al pasar.
No he visto jamás un rostro tan bello tan dulce, tan puro,
te volviste a mis ojos un vicio y a mi corazón un alimento en su latir,
te volviste tan bella que solo tu reflejo te asemeja,
el sol te hizo brillar la suave piel y odié al viento
porque tu cabello pudo acariciar y tus labios besar,
fue tan raro y tan hermoso que en mi alma te dibujé.
Soy afortunado porque puedo verte cada vez que quiero,
solo cierro mis ojos y apareces sonriendo tan hermosa y radiante
como si fueses una estrella que ha tomado forma humana,
soñé mil veces con tu mirada, soñé que te cantaba y tu sonreías.
Te envié mil besos por el aire, inventé caricias para darte,
pero también juré que si muero me volveré tu protector
así incluso después de muerto te pueda ver.
Tu maravillosa mirada, tan inocente y distraída,
es la más hermosa acuarela que aún ningún pintor ha pintado,
tu sonrisa que muy pocas veces me has entregado
es la flor mas bella del jardín de mi corazón,
con ella sueña mi alma y te veo como un ángel
que en cada centímetro de tu piel guardas un vacio que espera besos,
un vacio que afortunado será quien llene.
Solo te miro en silencio y digo a mi corazón: no hay nada más hermosa
y perfecta que esa dulce mujer y solo Dios sabe lo mucho que la quiero.
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