Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

El invierno recordó que fuiste arena
la tarde toco tu beso enamorado
más allá del mar, tu piel morena
acá en mi boca, tú beso desmayado
Tu clavel de hiel yace en agonía
desde el mismo invierno aquel pasado
esperando por ti de noche y día
al huir tu beso a un confín lejano
Se apiadó de él, la languidez del lirio
un ave risueña le tendió la mano
el clavel marchito, sintió el alivio
el beso tuyo murió llorando
Llorando el viento, se volvió suspiro
la mano del ave se fue alejando
solo quedó, la languidez del lirio
y en mi boca, tú beso desmayado