J.P.
Poeta recién llegado
Es extraña la pasión que hoy siento por ti, por eso hoy
tu cuerpo es el campo en el que descansa mi alma,
tu piel es la suave hierba en la que mi cuerpo se recuesta,
tu manos son como el viento que me acaricia,
tus ojos son el sol que me sube la temperatura y
tus pechos son como los árboles que me ayudan a reducir la temperatura,
para no entrar a el estado de locura sin sentido,
y esa flor roja, la que marca la diferencia de los géneros,
aquella que solo yo podré encontrar,
entre un laberinto de emociones y circunstancias adversas
y seguiré bebiendo ese nectar que solo en tus labios podre encontrar.
Ya es la hora del éxtasis en la que dos mundos se encuentran,
en tu mundo todo se obscurecerse al cerrar los ojos y
sigo observando esa noche pasajera,
recordando hasta el mas mínimo detalle de el movimiento de la hierba, el viento, los árboles y esa flor roja, mientras sigo disfrutando el sabor de mi néctar mas preciado.
tu cuerpo es el campo en el que descansa mi alma,
tu piel es la suave hierba en la que mi cuerpo se recuesta,
tu manos son como el viento que me acaricia,
tus ojos son el sol que me sube la temperatura y
tus pechos son como los árboles que me ayudan a reducir la temperatura,
para no entrar a el estado de locura sin sentido,
y esa flor roja, la que marca la diferencia de los géneros,
aquella que solo yo podré encontrar,
entre un laberinto de emociones y circunstancias adversas
y seguiré bebiendo ese nectar que solo en tus labios podre encontrar.
Ya es la hora del éxtasis en la que dos mundos se encuentran,
en tu mundo todo se obscurecerse al cerrar los ojos y
sigo observando esa noche pasajera,
recordando hasta el mas mínimo detalle de el movimiento de la hierba, el viento, los árboles y esa flor roja, mientras sigo disfrutando el sabor de mi néctar mas preciado.