Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Tu corazón en mis manos es un pájaro herido,
un misterio de carne latiendo en mis dedos,
un latido que resuena en el silencio de la noche
como un secreto susurrado al oído de la luna.
Lo siento vibrar, frágil y fuerte,
un torrente de emociones contenidas,
un río de sueños que desborda en lágrimas,
un eco de risas atrapadas en el tiempo.
Tus venas son caminos de esperanza,
senderos que recorren la geografía de tu alma,
y en cada pulso descubro un universo,
una constelación de anhelos y recuerdos.
Tu corazón en mis manos es un jardín oculto,
un refugio donde florece la ternura,
un faro en la tormenta que guía mi barca,
un santuario donde reposa mi amor.
Lo sostengo con cuidado, como a una flor,
temiendo romper su delicada belleza,
pero sabiendo que en su fragilidad
se encierra la fuerza de nuestra existencia.
Tu corazón en mis manos es un poema sin palabras,
un canto profundo que trasciende el tiempo,
y en su palpitar encuentro mi destino,
una promesa de eternidad en cada latido.
un misterio de carne latiendo en mis dedos,
un latido que resuena en el silencio de la noche
como un secreto susurrado al oído de la luna.
Lo siento vibrar, frágil y fuerte,
un torrente de emociones contenidas,
un río de sueños que desborda en lágrimas,
un eco de risas atrapadas en el tiempo.
Tus venas son caminos de esperanza,
senderos que recorren la geografía de tu alma,
y en cada pulso descubro un universo,
una constelación de anhelos y recuerdos.
Tu corazón en mis manos es un jardín oculto,
un refugio donde florece la ternura,
un faro en la tormenta que guía mi barca,
un santuario donde reposa mi amor.
Lo sostengo con cuidado, como a una flor,
temiendo romper su delicada belleza,
pero sabiendo que en su fragilidad
se encierra la fuerza de nuestra existencia.
Tu corazón en mis manos es un poema sin palabras,
un canto profundo que trasciende el tiempo,
y en su palpitar encuentro mi destino,
una promesa de eternidad en cada latido.