Otra vez vuelvo
casi penitente
con mis primeros pasos
otra vez a tu mesa
A esos ojos
que escapan mi mirada
escondiendo una esquina
humillando mi alma
Sentarme y sufrir
con llana humildad
e infinita cortesía
tu daga en mi espalda
Rehondando en mi llaga
el dolor aun tierno
de pasar por mi vida
casi como nada
Regreso para sufrir
como un fiel perro
las patadas de un amo
indiferente y despiadado
Humillandome
arrogante y decidido
todas mis mañanas
para retar tu mirada
Para ponerte mi pecho
a la altura de tu daga
así mientras clavas
tu mano roza mi llaga
Amor que desgarras
mi arrojo matas
para con un aliento
alimentar mi esperanza
Como se encela a las bestias
con el alma embravecida
una llama en el pecho
y tu mano en la espalda
Así que espera linda
a la luz del alba
que volveré mañana
denuevo para recibir tu daga
casi penitente
con mis primeros pasos
otra vez a tu mesa
A esos ojos
que escapan mi mirada
escondiendo una esquina
humillando mi alma
Sentarme y sufrir
con llana humildad
e infinita cortesía
tu daga en mi espalda
Rehondando en mi llaga
el dolor aun tierno
de pasar por mi vida
casi como nada
Regreso para sufrir
como un fiel perro
las patadas de un amo
indiferente y despiadado
Humillandome
arrogante y decidido
todas mis mañanas
para retar tu mirada
Para ponerte mi pecho
a la altura de tu daga
así mientras clavas
tu mano roza mi llaga
Amor que desgarras
mi arrojo matas
para con un aliento
alimentar mi esperanza
Como se encela a las bestias
con el alma embravecida
una llama en el pecho
y tu mano en la espalda
Así que espera linda
a la luz del alba
que volveré mañana
denuevo para recibir tu daga