Osvaldo Berríos
Poeta recién llegado
Tú duermes y tu sueño te cubre el alma.
Tan calmada y tranquila
que quiero ingresar a tu sueño para amarte
desde adentro.
He recorrido tu cuerpo tantas veces
pero nunca te he amado en tus sueños.
Una parte tuya es mía
y es aquella que perece,
la otra te convierte en mi musa perdida,
aquella que amo y que sufro y que busco
sin suerte alguna.
Cesó el ruido de la fiesta.
La noche se escurre
y no puedo retenerla.
Algunos pajarillos trinan,
un gallo orgulloso canta,
otro le contesta desde alguna azotea lejana.
Mi amada abre los ojos
y me encuentra contemplándola.
Buenos días amor, acabó la noche.
Tan calmada y tranquila
que quiero ingresar a tu sueño para amarte
desde adentro.
He recorrido tu cuerpo tantas veces
pero nunca te he amado en tus sueños.
Una parte tuya es mía
y es aquella que perece,
la otra te convierte en mi musa perdida,
aquella que amo y que sufro y que busco
sin suerte alguna.
Cesó el ruido de la fiesta.
La noche se escurre
y no puedo retenerla.
Algunos pajarillos trinan,
un gallo orgulloso canta,
otro le contesta desde alguna azotea lejana.
Mi amada abre los ojos
y me encuentra contemplándola.
Buenos días amor, acabó la noche.