Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
TÚ EN CINCO, TRES, DOS Y CINCO.
Manso mi niña es el remanso
del latido de mi alma;
acaricia tu voz mis pupilas
silbido de brisa en primavera
que me ciega la luz de tu sonrisa.
Piel blanca o flor de canela
el sol del sur te vela
el paisaje de tu silueta.
Marca en sombra a la luz
que sea cerco el sentimiento de quererte
y sin tenerte, soñarte que eres mía para siempre.
Fumar para dibujarte en humo
que te difumines en mi pensamiento
y sienta el latido de sentirte dentro.
Seguir adelante en el paisaje de tu cuerpo
hacer noche en tu vientre
pedir amanecer en tu boca.
A ese sentir loco le arrebato su locura
me hago valiente ante tus besos
no quiero el recuerdo sino tu retrato en mi pecho.
Adorna con tu hermosura a mis ventanas
invade mi casa de sueños y que deje ser el dueño
de todos mis suspiros dormidos.
Déjame que bendiga tus pasos
por los pisos altos de los trigales.
Paisaje de versos que se estremecen
al sentir todos tus andares.
Sueño en la inspiración de una hoja
describiendo el perfume de tu desnudez.
Airosa ala de golondrina
me mina volándome la frente.
Y dejo mis manos posadas en el aire
para que las acaricie tu respiro,
mientras te escribo con el pensamiento
se abre mi boca en risa
y exhalo profundamente lo que te quiero.
Juan José Marín.
Manso mi niña es el remanso
del latido de mi alma;
acaricia tu voz mis pupilas
silbido de brisa en primavera
que me ciega la luz de tu sonrisa.
Piel blanca o flor de canela
el sol del sur te vela
el paisaje de tu silueta.
Marca en sombra a la luz
que sea cerco el sentimiento de quererte
y sin tenerte, soñarte que eres mía para siempre.
Fumar para dibujarte en humo
que te difumines en mi pensamiento
y sienta el latido de sentirte dentro.
Seguir adelante en el paisaje de tu cuerpo
hacer noche en tu vientre
pedir amanecer en tu boca.
A ese sentir loco le arrebato su locura
me hago valiente ante tus besos
no quiero el recuerdo sino tu retrato en mi pecho.
Adorna con tu hermosura a mis ventanas
invade mi casa de sueños y que deje ser el dueño
de todos mis suspiros dormidos.
Déjame que bendiga tus pasos
por los pisos altos de los trigales.
Paisaje de versos que se estremecen
al sentir todos tus andares.
Sueño en la inspiración de una hoja
describiendo el perfume de tu desnudez.
Airosa ala de golondrina
me mina volándome la frente.
Y dejo mis manos posadas en el aire
para que las acaricie tu respiro,
mientras te escribo con el pensamiento
se abre mi boca en risa
y exhalo profundamente lo que te quiero.
Juan José Marín.
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