Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sangró mi corazón por tu herida
y la espuma del mar se hizo ceniza
en el ambiente un sonido misterioso,
levanta en vano la arena de la playa
buscando tu cuerpo anidado y lejano,
Quebró la ola, en el viento hecho témpano
y danzante la luna revienta en llanto
cuando tu silueta caminaba entre nubes
amargo desahogo, mustio desencanto,
en pensamientos, querubes y calvarios
Mirando tu mal llamada gallardía
danzó de nuevo la luna con quebrantos
y el agua rodó dentro mi alma, ya podrida
en la espera de tu huella, no se hasta cuando
Como lágrimas de diamante en plata
mi sombra vaga iluminada por la luna
tras la espera de tu huella en esta playa
beso entonces, trasnochada esta espuma
El olor a nostalgia apaga mi alma.
decido allí que el mar sea tu sombra
en las crestas cual si fuera alfombra
y te arrope con su ola recia y calma
y la espuma del mar se hizo ceniza
en el ambiente un sonido misterioso,
levanta en vano la arena de la playa
buscando tu cuerpo anidado y lejano,
Quebró la ola, en el viento hecho témpano
y danzante la luna revienta en llanto
cuando tu silueta caminaba entre nubes
amargo desahogo, mustio desencanto,
en pensamientos, querubes y calvarios
Mirando tu mal llamada gallardía
danzó de nuevo la luna con quebrantos
y el agua rodó dentro mi alma, ya podrida
en la espera de tu huella, no se hasta cuando
Como lágrimas de diamante en plata
mi sombra vaga iluminada por la luna
tras la espera de tu huella en esta playa
beso entonces, trasnochada esta espuma
El olor a nostalgia apaga mi alma.
decido allí que el mar sea tu sombra
en las crestas cual si fuera alfombra
y te arrope con su ola recia y calma
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