Isabela Soto
Poeta recién llegado
Tu boca es paraíso,
tu piel el perfume de una flor,
la primavera tendida en tu alma,
con picardía decoras mi cama.
Tu mirada es luz de inocencia,
divina para mi corazón,
solo late cuando estas cercas
y anhela tu amor.
Tu piel es pradera,
un horizonte sin fronteras,
un hallazgo al pecado,
mi pecado que es amor,
poseer tu cuerpo es mi única bendición.
Tus sentidos se sienten míos,
pues en tus pensamientos yo estoy,
acostada en tu pecho,
entregándote mi amor,
una chispa de lujuria
que me provoco tu ternura.
tu inocencia es engañosa,
marea que cubre al alma que te desea,
He allí mi alma,
adormecida en tus encantos,
con tu boca y tu mirada,
con tu cuerpo en mi cama.
Última edición: