Tú la ladrona
que robó mi corazón,
cuál embrujo norteño
que cayó sobre el Sur.
La flecha de Cupido
lanzaste sobre mí,
y dejarte de amar no puedo
pues tu prisionero yo soy.
Pasarán los años
pasarán las estaciones,
pero los días maravillosos
son para decirte: "Te quiero".
que robó mi corazón,
cuál embrujo norteño
que cayó sobre el Sur.
La flecha de Cupido
lanzaste sobre mí,
y dejarte de amar no puedo
pues tu prisionero yo soy.
Pasarán los años
pasarán las estaciones,
pero los días maravillosos
son para decirte: "Te quiero".