Tu lees y yo escribo
Querida que miras mientras dibujo con palabras,
veo desde aquí la profundidad de tus pupilas posada en las letras,
esa pupila dilatada a la luz del cuarto,
de tu cárcel esperando soñar y no puedo dibujar mas que con las palabras,
escucho tu respiración en soledad
al coger las letras en aire e incorporarlas a tu cuerpo
sintiendo como ellas estallan en tu vientre,
acaricio con el pincel el termino delicado de tu vista
y bajo tan lento por el borde de tu cara,
es tu postura curva ahí sentada
dirigida a mas palabras que corren por tu piel y tocan las verdades
que tímidamente se acurrucan en tu cuerpo.
Tus piernas se apoyan firme a tu asiento
como queriendo negar los vocablos en tu vista,
sigues leyendo y yo hablando en la morena sensación de tu piel,
hundido en tu castaño mientras avanzas ahí sin mas sentada,
con tus manos abrasadas y puedo ver tus labios susurrar
como entrando un segundo en mi mundo,
me encanta , tengo cerca tu pecho,
cerca de mis palabras, de mi voz en la calidez abrigadora
donde escondes los complejos de tu ser
y sigues leyendo, respirando fuerte dentro de ti
y sientes como una palabra se cuela en tu nariz,
te consume floreciendo en tu interior ,
te eriza y ahí estas nuevamente leyendo, yo escribiendo
cuando puedo ver un susurro que se cuela de tus labios
tocando temeroso el sonido de inaudible de tu lengua que lame mis palabras.
Tus voz en mis estrofas se quema haciendo humo de inciensos,
volando, curveando las cinturas hasta mecerse en tu oído,
pero son tus manos nerviosas las que atrapan las letras de humo que caen a tus pies
con esa ligereza de frialdad donde acoges tus recuerdos mas cercanos.
Donde acoges mis palabras antes de olvidar todo lo que haz leído