Cuantas lunas aguardé tu llegada,
suspirando y que en mí ya pensaras,
sollozando muy dentro de mi alma,
simulando siempre mantener la calma.
¿Cómo saber si por mí aguardabas?
¿Cómo saber si eras tú el que esperaba?
Si algo sé...es que ya te soñaba
y pensaba en nuestro encuentro.
Hoy te ví...y supe que eras tú,
y no fue necesario el preguntar,
bastó reconocer tu forma de mirar
que arrebató y sacudió mi ingenuidad.
Otra soy desde aquel crucial momento,
un tibio fuego recorre mi cuerpo
que me aviva y me llena de vida,
que me devuelve la esperanza y la fé perdida.
Más tan sólo recordar que hubo otra,
que se llevó gran parte de tu vida,
me taladra el orgullo...me intimida.
Pero hoy después de tantas lunas
¡Al fin estás conmigo amor mío!
(Marina)
suspirando y que en mí ya pensaras,
sollozando muy dentro de mi alma,
simulando siempre mantener la calma.
¿Cómo saber si por mí aguardabas?
¿Cómo saber si eras tú el que esperaba?
Si algo sé...es que ya te soñaba
y pensaba en nuestro encuentro.
Hoy te ví...y supe que eras tú,
y no fue necesario el preguntar,
bastó reconocer tu forma de mirar
que arrebató y sacudió mi ingenuidad.
Otra soy desde aquel crucial momento,
un tibio fuego recorre mi cuerpo
que me aviva y me llena de vida,
que me devuelve la esperanza y la fé perdida.
Más tan sólo recordar que hubo otra,
que se llevó gran parte de tu vida,
me taladra el orgullo...me intimida.
Pero hoy después de tantas lunas
¡Al fin estás conmigo amor mío!
(Marina)