Amartelado
Poeta recién llegado
Espero tu llegada,
como Israel esperaba
la llegada del Mesías,
y que redimas mi vida
de esta inmensa soledad,
que derrames la sangre
de tu boca inmaculada
y con tus besos limpies
mi nostalgia impía.
Aún espero a que sacies
mi añoranza inmensa,
que depures mi alma,
por la soledad inmunda;
que alimentes mi boca,
de tu boca hambrienta;
y que mi corazón sanes,
por la distancia herido.
Que ilumines mi vida,
por la lejanía oscura,
como las noches de lluvia
y ruinosas tormentas,
madrugadas de brumas,
sin estrellas ni lunas,
de vampiros y búhos,
de lamentos y quejas.
como Israel esperaba
la llegada del Mesías,
y que redimas mi vida
de esta inmensa soledad,
que derrames la sangre
de tu boca inmaculada
y con tus besos limpies
mi nostalgia impía.
Aún espero a que sacies
mi añoranza inmensa,
que depures mi alma,
por la soledad inmunda;
que alimentes mi boca,
de tu boca hambrienta;
y que mi corazón sanes,
por la distancia herido.
Que ilumines mi vida,
por la lejanía oscura,
como las noches de lluvia
y ruinosas tormentas,
madrugadas de brumas,
sin estrellas ni lunas,
de vampiros y búhos,
de lamentos y quejas.