Tu mirada...
se posó en mis ojos llenándome de brillo
temblor y suspiros
sin testigos sin confesión,
sin testigos sin confesión,
esclavizaba mi espíritu con grillos.
Tu mirada...
envolvió mi alma desolada
mi piel como zarza ardía deslumbrada
mi sangre burbujeante serpenteaba mi cuerpo
ante el fuego de tu mirada.
Tu mirada
muy dentro mío sin permiso se anidaba
y al ver que tus ojos me miraban
por instante el roce de tu boca deseaba,
cada palabra que exhalabas, en silencio yo suspiraba.
Tu mirada...
desnudaba mi alma en paz
en aquel encuentro fugaz,
mi cuerpo solo se estremecía
misteriosa comunión eterna así nacía..
Tu mirada
conjugaba todo mi ser
por intentar olvidarla
más fui condenada,
a toda una vida para olvidarla.
Tu mirada...
descubrió la mía
sin decirme nada, develaba
que el amor desde otro cielo,
renacía y nos poseía.
Tu mirada
es mi inspiración en cada verso,
y se quedó incrustada
en mi último aliento te confieso
recordaré tu mirada.
Beatriz
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