Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
La lluvia cae sobre el desierto
y la tierra sedienta bebe.
El agua borra las huellas
pero los caminos quedan.
Las aves buscan refugio.
El cielo, por ahora,
está cerrado.
Frente a mi ventana veo todo
y pienso que tal vez
cuando la tormenta acabe
también se habrán borrado
las huellas que dejaste en mi alma.
Pero no.
Los caminos que anduviste en mí
están intactos.
Tu nombre prevalece.
Debo buscar refugio para esta tristeza;
tu ausencia cae sobre mí
y moja mis alas.
El cielo está por ahora prohibido.
Tu nombre prevalece.
Bebo sediento tus recuerdos
pero no me basta.