Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Tu poesía acaricia y me besa,
me va borrando angustia que asesina
y brillante alegría diamantina
me va brotando adentro, dulce, espesa.
Y el alma se arrebuja en la certeza,
y ya no dudo más, mi temblorina,
que era mezcla de espanto y de mohína,
ya se ha desvanecido y más no pesa.
¿Qué magia hay en tu voz que mi alma sana?
¿qué milagro es que brota de ese tu estro
que genera deleite cual maestro?
Cuando escribo, mi verso se engalana,
pues hablo de tu voz que es maravilla
y solo por citarte, el mío brilla.
Última edición: