aldo defelipe
Poeta recién llegado
El río está en tus labios,
como en el poema de Roxlo,
tan fresco; tan huidizo y
susurrante.
Cuántas brazadas debo dar
aun para alcanzar tu lecho.
Qué noches me esperan,
varado entre juncos de
esteros que desconozco.
Quiero tu río (tus labios)
corriendo por mis venas, saciando
esta sed de distancias.
Quiero tu río en mis manos,
perlándolas bajo la luna.
Quiero tu río distendido,
mostrando esa sonrisa de
piedras mojadas.
Quiero tu río murmurando
voces de bosque en mis oidos.
como en el poema de Roxlo,
tan fresco; tan huidizo y
susurrante.
Cuántas brazadas debo dar
aun para alcanzar tu lecho.
Qué noches me esperan,
varado entre juncos de
esteros que desconozco.
Quiero tu río (tus labios)
corriendo por mis venas, saciando
esta sed de distancias.
Quiero tu río en mis manos,
perlándolas bajo la luna.
Quiero tu río distendido,
mostrando esa sonrisa de
piedras mojadas.
Quiero tu río murmurando
voces de bosque en mis oidos.