Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Frente al mar
tu sombra en la arena,
el sol a caído
y han quedado las costas
bañadas de recuerdos.
Éramos dos los de entonces
los que jugábamos con las olas,
y seducidos por los reflejos
armábamos los besos
desde lejos.
Me parece ver tu pañuelo rojo
coronando tu cuello
y llenando tu cara de melancolía,
mientras me mirabas a los ojos
y me decías que el mar era tuyo,
y yo te creía.
Que delicado recuerdo
ver aparecer tus pasos
bordando la arena,
ahora que las gaviotas
me preguntan por ti,
y el mar que guardo tu sombra
en su memoria
me la devuelve en las olas.
Yo busco en las arenas
esa tarde,
y la recorro como si recordara
cada paso tuyo en esta playa,
como si buscara en un cuadro
las pinceladas,
conociendo de cada una de ellas
lo que sentía el artista
al pintarlas.
Frente al mar
tu sombra en la arena
como si estuviera dibujada,
y yo adelgazando los pasos
como si volara
sobre el recuerdo.
Que tarde aquella tarde
cuando el mar era tuyo,
y ahora que eres la marea
que regresa,
me quitas tus espacios
y borras tus huellas,
dejándome estos momentos de tiempo
donde no tengo.
Las gaviotas preguntaron por ti,
y yo no supe que decirles.
tu sombra en la arena,
el sol a caído
y han quedado las costas
bañadas de recuerdos.
Éramos dos los de entonces
los que jugábamos con las olas,
y seducidos por los reflejos
armábamos los besos
desde lejos.
Me parece ver tu pañuelo rojo
coronando tu cuello
y llenando tu cara de melancolía,
mientras me mirabas a los ojos
y me decías que el mar era tuyo,
y yo te creía.
Que delicado recuerdo
ver aparecer tus pasos
bordando la arena,
ahora que las gaviotas
me preguntan por ti,
y el mar que guardo tu sombra
en su memoria
me la devuelve en las olas.
Yo busco en las arenas
esa tarde,
y la recorro como si recordara
cada paso tuyo en esta playa,
como si buscara en un cuadro
las pinceladas,
conociendo de cada una de ellas
lo que sentía el artista
al pintarlas.
Frente al mar
tu sombra en la arena
como si estuviera dibujada,
y yo adelgazando los pasos
como si volara
sobre el recuerdo.
Que tarde aquella tarde
cuando el mar era tuyo,
y ahora que eres la marea
que regresa,
me quitas tus espacios
y borras tus huellas,
dejándome estos momentos de tiempo
donde no tengo.
Las gaviotas preguntaron por ti,
y yo no supe que decirles.
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