Amalia Méndez Lombao
Poeta recién llegado
Miro el vacío que hay en ti.
Pienso que la ira se contagia.
El vacío es una enfermedad incurable.
Igual que tú.
Podría crear mil universos,
y en ninguno te encontraría,
porque el vacío no se coge con las manos
el vacío es una niebla que lo inunda todo
y mientras se instala el frío en mi cuerpo
y el mundo se me vuelve de escarcha
siento que estoy preñada de vacíos azules y blancos
igual que tu aliento pálido.
A donde regresaré entonces
si tu vacío me abrasa
me persigue y me tortura, incansablemente.
Quizá no queden páginas en blanco
quizá exista tan sólo
el vacío.
Pienso que la ira se contagia.
El vacío es una enfermedad incurable.
Igual que tú.
Podría crear mil universos,
y en ninguno te encontraría,
porque el vacío no se coge con las manos
el vacío es una niebla que lo inunda todo
y mientras se instala el frío en mi cuerpo
y el mundo se me vuelve de escarcha
siento que estoy preñada de vacíos azules y blancos
igual que tu aliento pálido.
A donde regresaré entonces
si tu vacío me abrasa
me persigue y me tortura, incansablemente.
Quizá no queden páginas en blanco
quizá exista tan sólo
el vacío.