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Después de ti, todo se volvió tan confuso Pero cuando entre el silencio de mis horas me pude encontrar, Mis sentidos dieron con esa eterna respuesta. Nos fundimos entre malos hábitos, Pero tus manos que corrieron locas sobre de mí, Después de perder la noción del tiempo y de la tierra Comenzamos de nueva cuenta a olvidarnos. Después de ti, perdí la capacidad de darle a la vida una sonrisa, Pero poco tiempo antes, la existencia seguía siendo igual. Me perdía y a cada rato te encontraba, Tiñendo en mis semanas los cuentos que ya sabía yo. Las frescas sombras de tus distancias, Todo lo que no ha llegado a ser, Todo se reúne, y entre el fuego de mi hoguera Te vas convirtiendo en mis murmullos. La dicha se fue en tantas formas Y así te fuiste para nunca regresar. Unas cuantas horas, al quizás de mis pasos Y al quizás de nuestro encuentro breve, Pero no por eso deja de ser una canción Que camina tristemente de mis notas a tus labios. Tu sonrisa tan profunda Que me convierte en un tal vez apasionado, Me va contando el secreto de tus haberes Y las disculpas que a lo mejor no fueron suficientes. Yo te quise a ti, de una manera atolondrada; Pero las explicaciones de eso, fueron solo una mirada. ¿Qué me dirías si despreocupado te dijera que lo que sentí Fue para pretender ser correspondido? No lo logré, pero el intento ahí se queda. Esperando de nuevo la oportunidad de renacer Y entre el fuego que con el viento se lleva tus pasos, Justo entonces, comienzas a existir. Aunque llenes tus dichas con cariños Y te envuelvas entre cosas que un día prometí, No me eches la culpa de tus sueños, Pues yo, nunca de tus noches me perdí. La dicha se fue en tantas formas Y así te fuiste para nunca regresar...
Después de ti, todo se volvió tan confuso Pero cuando entre el silencio de mis horas me pude encontrar, Mis sentidos dieron con esa eterna respuesta. Nos fundimos entre malos hábitos, Pero tus manos que corrieron locas sobre de mí, Después de perder la noción del tiempo y de la tierra Comenzamos de nueva cuenta a olvidarnos. Después de ti, perdí la capacidad de darle a la vida una sonrisa, Pero poco tiempo antes, la existencia seguía siendo igual. Me perdía y a cada rato te encontraba, Tiñendo en mis semanas los cuentos que ya sabía yo. Las frescas sombras de tus distancias, Todo lo que no ha llegado a ser, Todo se reúne, y entre el fuego de mi hoguera Te vas convirtiendo en mis murmullos. La dicha se fue en tantas formas Y así te fuiste para nunca regresar. Unas cuantas horas, al quizás de mis pasos Y al quizás de nuestro encuentro breve, Pero no por eso deja de ser una canción Que camina tristemente de mis notas a tus labios. Tu sonrisa tan profunda Que me convierte en un tal vez apasionado, Me va contando el secreto de tus haberes Y las disculpas que a lo mejor no fueron suficientes. Yo te quise a ti, de una manera atolondrada; Pero las explicaciones de eso, fueron solo una mirada. ¿Qué me dirías si despreocupado te dijera que lo que sentí Fue para pretender ser correspondido? No lo logré, pero el intento ahí se queda. Esperando de nuevo la oportunidad de renacer Y entre el fuego que con el viento se lleva tus pasos, Justo entonces, comienzas a existir. Aunque llenes tus dichas con cariños Y te envuelvas entre cosas que un día prometí, No me eches la culpa de tus sueños, Pues yo, nunca de tus noches me perdí. La dicha se fue en tantas formas Y así te fuiste para nunca regresar...