aniksun
Poeta adicto al portal
Caminemos indecisos
por la senda del destierro
de sentirnos enamorados
entre aromas y silencios;
salva a este impreciso corazón,
dále cuerda sin rencor
que, alejado de su tiempo,
no sufre ni angustia,
sólo bebe caricias
en el manantial del dolor.
Angosta en el recuerdo
los besos de la furia,
los entresijos difuminados
en que sólo nos amamos;
unos cuerpos, nada más,
unas almas que se quieren encontrar,
unas manos que se enlazan
para poder avanzar.
Tú y yo, dos en uno,
no se puede pedir más.
por la senda del destierro
de sentirnos enamorados
entre aromas y silencios;
salva a este impreciso corazón,
dále cuerda sin rencor
que, alejado de su tiempo,
no sufre ni angustia,
sólo bebe caricias
en el manantial del dolor.
Angosta en el recuerdo
los besos de la furia,
los entresijos difuminados
en que sólo nos amamos;
unos cuerpos, nada más,
unas almas que se quieren encontrar,
unas manos que se enlazan
para poder avanzar.
Tú y yo, dos en uno,
no se puede pedir más.