sebi
Poeta recién llegado
Tú me condenas a la vida.
A la primavera,
a los jazmines, a las violetas,
a las fragancias, a los poemas.
A la fantasía.
Tú enfrentas mi muerte.
Te intrometes y protagonizas
mis discursos,
cuando excuso mis risas
y mi desinterés con el mundo.
Tú esbozas caminos
hacia destinos inciertos que tiemblan.
Sostienes el aire y lo alimentas
como una Diosa de indubitables profecías.
Tú te expandes como la noche
y eres constante y sempiterna.
Desnudas mis odios. Suicidas el miedo.
Comprimes a aquello que amo.
Tú eres eterna cómplice
de mi sed insaciable.
Tú me condenas a la vida.
A la primavera,
a los jazmines, a las violetas,
a las fragancias, a los poemas.
A la fantasía.
Tú enfrentas mi muerte.
Te intrometes y protagonizas
mis discursos,
cuando excuso mis risas
y mi desinterés con el mundo.
Tú esbozas caminos
hacia destinos inciertos que tiemblan.
Sostienes el aire y lo alimentas
como una Diosa de indubitables profecías.
Tú te expandes como la noche
y eres constante y sempiterna.
Desnudas mis odios. Suicidas el miedo.
Comprimes a aquello que amo.
Tú eres eterna cómplice
de mi sed insaciable.
Tú me condenas a la vida.