Martín Cano
Poeta recién llegado
Tengo un pensamiento recurrente,
tengo una tarde a media vela,
tengo un perro a mi lado
y a ti tan cerca que no sé si el pitillo es tuyo...
o mío.
No sé
si besarte la comisura de los labios
o morderte a ras de sueño.
No sé
si hacerte el amor
o follarte a manos llenas,
si primero fue el cigarrillo o la ceniza
la tarde la noche mi día la vida tú misma o nada.
Voy a tomar algo...¿quieres?
No, gracias.
Joder, puta educación. Me encantaría
que solo una vez de una centena
saliera de tu boca una sola mentira que me convenga.
Vuelta a la cocina...
Copa de vino.
Seguro que ahí estás con tu profunda melancolía de ti misma
y la serena belleza
mirando a través de mí como de una ventana sin visillo.
El perro, joder tú también.
Estoy cansado antes incluso de despertar
y mañana será seguro
el segundo mejor día de mi vida
el segundo,
será el segundo mejor día de mi vida,
el segundo día de mi mejor vida,
el mejor segundo día
segundo día mejor mía
Mi Vida.
tengo una tarde a media vela,
tengo un perro a mi lado
y a ti tan cerca que no sé si el pitillo es tuyo...
o mío.
No sé
si besarte la comisura de los labios
o morderte a ras de sueño.
No sé
si hacerte el amor
o follarte a manos llenas,
si primero fue el cigarrillo o la ceniza
la tarde la noche mi día la vida tú misma o nada.
Voy a tomar algo...¿quieres?
No, gracias.
Joder, puta educación. Me encantaría
que solo una vez de una centena
saliera de tu boca una sola mentira que me convenga.
Vuelta a la cocina...
Copa de vino.
Seguro que ahí estás con tu profunda melancolía de ti misma
y la serena belleza
mirando a través de mí como de una ventana sin visillo.
El perro, joder tú también.
Estoy cansado antes incluso de despertar
y mañana será seguro
el segundo mejor día de mi vida
el segundo,
será el segundo mejor día de mi vida,
el segundo día de mi mejor vida,
el mejor segundo día
segundo día mejor mía
Mi Vida.