Estefanía André Feijoó
Poeta recién llegado
Y Tu?
Y Yo… Que sumisa a sus latidos me hallaba,
Y El…. Cuya sonrisa tierna y desafiante
me incitaba a mostrar mi constante…
Ese bucle de ardiente temor,
que siempre me acerca y me tienta y me gana.
Y Tu?
Y Yo… Que a carne encarnada lo huía y lo buscaba,
Y El… Que sus besos mordían, me marcaban,
transformaba mi cama en tela de araña.
Sábanas negra, roja, blanca…
Y mi sueño atrapado, lágrima en mar camuflada.
Y Tu?
Y El… De nuevo, mi dueño.
Y Yo… A espalda encorvada,
buscando ver mariposas
donde antes había almohada.
Muerde la tela y calla!
Yo era su reina y su esclava.
Su centro de gravedad, mi cetro.
Y su piel, mi abrigo de madrugada,
Su piel…
Espinosa y delicada, mi pegamento.
Y Tu?
Y Yo… Que decidida a El me entregaba.
Y El… Caricias fustigantes,
crueldad que me hacía volar,
dejar la mente en blanco para siempre regresar,
y enmudecida limitarme a amar.
Y Tu?
Y Yo… Que con pasión buscaba dolor que El me brindaba.
Y El… Que con empeño y frustración me ha enseñado a querer.
Querer…
Amar sentir doler arder!
Silencia mis manos, marchita mi alma,
Golpes en la pared, sábanas y piel….
Placeres solitarios que no encontraban hueco
y EL empecinado a buscarlos en mis huesos.
Cada noche, suspiros por fuera,
Y aullidos por dentro. Entrega y deseo.
Calor color dolor mi amor!
Mi amor… mi príncipe, mi dueño.
Mi nada, mi engaño.
Y ahora?
Tú.
Que a tus ojos, no soy ni truco ni trato.
Que conviertes mi presente en pasado,
y mi pasado en más lejano, y mi futuro…
Tus manos.
Tu aliento, le da alas a mis besos.
Tus labios, cuya seda me callan
para susurrarte por dentro.
Tus caricias, mis pensamientos.
Tu luz… que a tientas, la deseo.
Y Tu…
Y Yo, que te busco entre mis sábanas,
que no estás! que no te encuentro!
que me duermo,
pues en mis sueños me proteges del temor a despertarme.
Y es que me haces sentir como nunca nadie lo ha hecho…
Una vela, que impaciente se funde en tu fuego,
y que a su vez, se deja llevar por el viento.
Y Tu… y Yo…
Que no estás!
Pero te siento.
Y Yo, que dormida y sobre mis versos,
ahora...
te encuentro.
Y Yo… Que sumisa a sus latidos me hallaba,
Y El…. Cuya sonrisa tierna y desafiante
me incitaba a mostrar mi constante…
Ese bucle de ardiente temor,
que siempre me acerca y me tienta y me gana.
Y Tu?
Y Yo… Que a carne encarnada lo huía y lo buscaba,
Y El… Que sus besos mordían, me marcaban,
transformaba mi cama en tela de araña.
Sábanas negra, roja, blanca…
Y mi sueño atrapado, lágrima en mar camuflada.
Y Tu?
Y El… De nuevo, mi dueño.
Y Yo… A espalda encorvada,
buscando ver mariposas
donde antes había almohada.
Muerde la tela y calla!
Yo era su reina y su esclava.
Su centro de gravedad, mi cetro.
Y su piel, mi abrigo de madrugada,
Su piel…
Espinosa y delicada, mi pegamento.
Y Tu?
Y Yo… Que decidida a El me entregaba.
Y El… Caricias fustigantes,
crueldad que me hacía volar,
dejar la mente en blanco para siempre regresar,
y enmudecida limitarme a amar.
Y Tu?
Y Yo… Que con pasión buscaba dolor que El me brindaba.
Y El… Que con empeño y frustración me ha enseñado a querer.
Querer…
Amar sentir doler arder!
Silencia mis manos, marchita mi alma,
Golpes en la pared, sábanas y piel….
Placeres solitarios que no encontraban hueco
y EL empecinado a buscarlos en mis huesos.
Cada noche, suspiros por fuera,
Y aullidos por dentro. Entrega y deseo.
Calor color dolor mi amor!
Mi amor… mi príncipe, mi dueño.
Mi nada, mi engaño.
Y ahora?
Tú.
Que a tus ojos, no soy ni truco ni trato.
Que conviertes mi presente en pasado,
y mi pasado en más lejano, y mi futuro…
Tus manos.
Tu aliento, le da alas a mis besos.
Tus labios, cuya seda me callan
para susurrarte por dentro.
Tus caricias, mis pensamientos.
Tu luz… que a tientas, la deseo.
Y Tu…
Y Yo, que te busco entre mis sábanas,
que no estás! que no te encuentro!
que me duermo,
pues en mis sueños me proteges del temor a despertarme.
Y es que me haces sentir como nunca nadie lo ha hecho…
Una vela, que impaciente se funde en tu fuego,
y que a su vez, se deja llevar por el viento.
Y Tu… y Yo…
Que no estás!
Pero te siento.
Y Yo, que dormida y sobre mis versos,
ahora...
te encuentro.
