ABILEA
Poeta recién llegado
Fuí en tus brazos madeja de seda blanca
en tus dias fui tu amiga, confidente, esperaba
oir un ruido amigo, el ascensor que llegaba.
Fuí en tus noches suspiro, caricia deseada,
Fuiste mi amor de amores, el único que mis ojos
entre todos los demas hombres mis ojos...a ti miraban.
Fueron mágicas las noches de luna blanca entre sábanas
de la luz como los rayos de la luna se colaban
a través del balcon donde el amor se formaba
en caricias y suspiros, en tus brazos que tanto amaba.
Fuiste para mí tú solo, la tarde se me hacía tan larga...
esperandote llegar, y ese beso cuando entrabas
y mi abrazo rodeando tu cuello, y tu espalda.
Nunca supe dormir si tu a mi lado no estabas
tanto fuiste parte de mí que sin ti me ahogaba.
Noches donde el tenerte a mi lado me bastaba
nunca llegaste a verme como al dormir te miraba.
Amor, siempre quise que fuera yo la que dejara
este mundo antes que tu, porque sin ti no soy nada.
Pero te adelantastes, corriste hacia el ocaso,
las nubes te acompañaron, la luna fué tu luz blanca
las estrellas en el cielo vieron como te marchabas.
Y ahora mi amor, ya ves...se que me ves que me amas
se que quisieras volver y solo un hilo nos separa
y yo me quedé aqui, y sin ti sigo sin ser nada...
Ya no te tengo a mi lado pero se que me acompañas
alguna noche te escuché respirar junto a la cama.
ABILEA
Ana Mª R.
(Derechos Reservados)
en tus dias fui tu amiga, confidente, esperaba
oir un ruido amigo, el ascensor que llegaba.
Fuí en tus noches suspiro, caricia deseada,
Fuiste mi amor de amores, el único que mis ojos
entre todos los demas hombres mis ojos...a ti miraban.
Fueron mágicas las noches de luna blanca entre sábanas
de la luz como los rayos de la luna se colaban
a través del balcon donde el amor se formaba
en caricias y suspiros, en tus brazos que tanto amaba.
Fuiste para mí tú solo, la tarde se me hacía tan larga...
esperandote llegar, y ese beso cuando entrabas
y mi abrazo rodeando tu cuello, y tu espalda.
Nunca supe dormir si tu a mi lado no estabas
tanto fuiste parte de mí que sin ti me ahogaba.
Noches donde el tenerte a mi lado me bastaba
nunca llegaste a verme como al dormir te miraba.
Amor, siempre quise que fuera yo la que dejara
este mundo antes que tu, porque sin ti no soy nada.
Pero te adelantastes, corriste hacia el ocaso,
las nubes te acompañaron, la luna fué tu luz blanca
las estrellas en el cielo vieron como te marchabas.
Y ahora mi amor, ya ves...se que me ves que me amas
se que quisieras volver y solo un hilo nos separa
y yo me quedé aqui, y sin ti sigo sin ser nada...
Ya no te tengo a mi lado pero se que me acompañas
alguna noche te escuché respirar junto a la cama.
ABILEA
Ana Mª R.
(Derechos Reservados)