marquelo
Negrito villero
Reconocer en tu seno
un laberinto inextinguible
una marea hecha pedazos
de boca
sumergidos en el pedazo
más caliente del aire
y en las revueltas de un grito
revolucionario.
En la gran luminosidad
de tu seno en medio del mar
mi cuerpo se entrega por una
cerradura
como una gota que persigue
tu recuerdo
y el sabor más dulce
de tu sombra
donde todo es espacio
de silencios
y el brillo de tus ojos
me ataca
y enceguece.
un laberinto inextinguible
una marea hecha pedazos
de boca
sumergidos en el pedazo
más caliente del aire
y en las revueltas de un grito
revolucionario.
En la gran luminosidad
de tu seno en medio del mar
mi cuerpo se entrega por una
cerradura
como una gota que persigue
tu recuerdo
y el sabor más dulce
de tu sombra
donde todo es espacio
de silencios
y el brillo de tus ojos
me ataca
y enceguece.