Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Me gusta tu meneo al caminar
con ese delicioso movimiento
que hace rememorar el pensamiento
de una barca mecida por el mar.
Me gustan tus caderas al andar,
ese vaivén tan sugerente y lento
que abanica mis ojos como el viento
que a mí tanto me gusta respirar.
Me gusta de tu escote el balanceo,
detrás del que se pierde mi mirada
y enciende llamaradas de deseo.
Me gusta tu figura torneada,
que cual plácido sueño de Morfeo,
en mis noches se cuela descarada.
con ese delicioso movimiento
que hace rememorar el pensamiento
de una barca mecida por el mar.
Me gustan tus caderas al andar,
ese vaivén tan sugerente y lento
que abanica mis ojos como el viento
que a mí tanto me gusta respirar.
Me gusta de tu escote el balanceo,
detrás del que se pierde mi mirada
y enciende llamaradas de deseo.
Me gusta tu figura torneada,
que cual plácido sueño de Morfeo,
en mis noches se cuela descarada.