G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Son los brazos las alas
que nos permiten volar.
Los que libres abrazan,
no los necios que matan,
ni los del vil puñal.
Son los brazos las alas
que nos permiten llegar.
Los que elevan la llama,
no los que sólo socavan
y te ocultan verdad.
Y no reparo en nada
que luz radiante no fuera,
ya cirio encendido,
ya luminosa estrella.
Que sean negros los ojos,
pero no las estelas
Son los brazos las alas
que el humano debe usar.
Los que se abren y extienden,
no los que cuelgan inertes,
listos para enterrar
G.S.A.
que nos permiten volar.
Los que libres abrazan,
no los necios que matan,
ni los del vil puñal.
Son los brazos las alas
que nos permiten llegar.
Los que elevan la llama,
no los que sólo socavan
y te ocultan verdad.
Y no reparo en nada
que luz radiante no fuera,
ya cirio encendido,
ya luminosa estrella.
Que sean negros los ojos,
pero no las estelas
Son los brazos las alas
que el humano debe usar.
Los que se abren y extienden,
no los que cuelgan inertes,
listos para enterrar
G.S.A.