Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te denuncia tu triste mirada, sé que te traiciona el corazón,
tu sonrisa triste te delata, quisieras ir a favor de este amor
te inquieta verme muy cerca y te mata sentirme tan lejos,
extrañas estar conmigo, tu piel me dijo que te exige mis besos.
Te duele no poder amarme en pleno y saber que te doy por perdida,
sé que quieres gritar que me amas, y que lloras al ver sangrar la herida,
que anhelas como yo, un beso en la noche y otro al iniciar la mañana,
y que deseas que todos desaparezcan para darle rienda suelta a tu alma.
Sé que quieres las mismas cosas que yo, que me amas tanto como yo a ti,
pero prefieres otro camino, y cambias nuestro amor por sufrir,
cambias amor por razón, poniendo bardas a lo que te dicta tu corazón,
y aunque duela y me lastimes, le das la espalda a nuestro amor.
Yo sé que me amas, pero me alejas... me acerco a ti y me pones mil rejas,
y cuando me rompes el corazón y decido irme, atendiendo tu petición,
me abrazas, y simplemente marcharme no me dejas, te olvidas de la razón,
y yo descubro otra vez el color de tus sentimientos, y cargo el peso de tu dolor,
y nuevamente a ti regreso, para que con tus contradicciones me rompas el corazón
tu sonrisa triste te delata, quisieras ir a favor de este amor
te inquieta verme muy cerca y te mata sentirme tan lejos,
extrañas estar conmigo, tu piel me dijo que te exige mis besos.
Te duele no poder amarme en pleno y saber que te doy por perdida,
sé que quieres gritar que me amas, y que lloras al ver sangrar la herida,
que anhelas como yo, un beso en la noche y otro al iniciar la mañana,
y que deseas que todos desaparezcan para darle rienda suelta a tu alma.
Sé que quieres las mismas cosas que yo, que me amas tanto como yo a ti,
pero prefieres otro camino, y cambias nuestro amor por sufrir,
cambias amor por razón, poniendo bardas a lo que te dicta tu corazón,
y aunque duela y me lastimes, le das la espalda a nuestro amor.
Yo sé que me amas, pero me alejas... me acerco a ti y me pones mil rejas,
y cuando me rompes el corazón y decido irme, atendiendo tu petición,
me abrazas, y simplemente marcharme no me dejas, te olvidas de la razón,
y yo descubro otra vez el color de tus sentimientos, y cargo el peso de tu dolor,
y nuevamente a ti regreso, para que con tus contradicciones me rompas el corazón