Mi pecho atado a ti
se aferra a tu alma tierna
como se aferra la raíz
del árbol arrancado de la tierra.
Mi piel que es parte de ti
está siempre contigo
como el oro derretido
cuando lo van a fundir.
Mis dedos son arados
sobre tu fértil cuerpo
donde siembro acariciando
pasión, placer rincón entero.
Cada placer dormido
de ti logro despertar
hasta amanecer cansado ya
y saciado todo mi instinto.
Mi pecho aferrado a ti
no te podrá dejar, no
tú tienes en ti mi latir
y cautivo tienes mi corazón.
Dídimo Pabón Montilla
se aferra a tu alma tierna
como se aferra la raíz
del árbol arrancado de la tierra.
Mi piel que es parte de ti
está siempre contigo
como el oro derretido
cuando lo van a fundir.
Mis dedos son arados
sobre tu fértil cuerpo
donde siembro acariciando
pasión, placer rincón entero.
Cada placer dormido
de ti logro despertar
hasta amanecer cansado ya
y saciado todo mi instinto.
Mi pecho aferrado a ti
no te podrá dejar, no
tú tienes en ti mi latir
y cautivo tienes mi corazón.
Dídimo Pabón Montilla