Ariel
Diseño mi vida paso a pas
Sigues dudando de mi y me hacen daño tus miedos;
sigues pensando de mi que te tengo como un juego.
Me apenan tanto tus temores y se ciñen tanto a mi cuerpo,
que alambres de espino son,tus palabras,tus sentimientos.
Y tu afilada lengua se cierne como guadaña sobre el fresno
y mi sangre se derrama calma y a tu boca callar no puedo.
Tus impresiones son cuchillos que se clavan en mi pecho
y no puedo perdonarte y sin embargo,te quiero.
Más,es inutil el decirtelo,mis palabras no son fuego
y no te llenan el corazon porque tú no tienes credo.
¿Qué ha de hacer una mujer para llegar a tu cerebro,
y no sólo con palabras si no tambien con los hechos?
Pués he visto con Cupido que al corazon no te llego;
ni su flecha fué certera,ni su arco ha sido tenso.
¿Qué hago contigo niño,qué hago si ya no tengo,
ni la fuerza ni el coraje para huir de tus enredos?
Me tienes harto cansada de tus intrigas y misterios;
¿Tú crees que vale la pena para dos dias éstos jaleos?
Dos dias los que nos quedan de errar por estos cielos
y tú los desperdicias ahora con dudas y desalientos.
A mí no me vale la pena ésta inquietud y estos desvelos
he recorrido muchos caminos,pero aún hay senderos nuevos.
Yo no he tenido lujos nunca,ni los persigo ni los quiero,
asi es que si tú te empeñas,éste amor yo lo destierro.
Tú no me das gran cosa por lo que oigo y lo que veo;
sólo dañas mi corazón con tu postura y tus celos.
Te pido que te decidas o a vivir o a estar muerto.
La cosa es bien sencilla,no voy a seguir tu juego.
Hasta ahora he vivido con tan sólo lo puesto,
no me hace falta tu persona y cuando quieras lo demuestro.
La pena es desperdiciar el tiempo que ha sido nuestro;
éste amor que yo creia fuerte,firme,fiel y honesto.
sigues pensando de mi que te tengo como un juego.
Me apenan tanto tus temores y se ciñen tanto a mi cuerpo,
que alambres de espino son,tus palabras,tus sentimientos.
Y tu afilada lengua se cierne como guadaña sobre el fresno
y mi sangre se derrama calma y a tu boca callar no puedo.
Tus impresiones son cuchillos que se clavan en mi pecho
y no puedo perdonarte y sin embargo,te quiero.
Más,es inutil el decirtelo,mis palabras no son fuego
y no te llenan el corazon porque tú no tienes credo.
¿Qué ha de hacer una mujer para llegar a tu cerebro,
y no sólo con palabras si no tambien con los hechos?
Pués he visto con Cupido que al corazon no te llego;
ni su flecha fué certera,ni su arco ha sido tenso.
¿Qué hago contigo niño,qué hago si ya no tengo,
ni la fuerza ni el coraje para huir de tus enredos?
Me tienes harto cansada de tus intrigas y misterios;
¿Tú crees que vale la pena para dos dias éstos jaleos?
Dos dias los que nos quedan de errar por estos cielos
y tú los desperdicias ahora con dudas y desalientos.
A mí no me vale la pena ésta inquietud y estos desvelos
he recorrido muchos caminos,pero aún hay senderos nuevos.
Yo no he tenido lujos nunca,ni los persigo ni los quiero,
asi es que si tú te empeñas,éste amor yo lo destierro.
Tú no me das gran cosa por lo que oigo y lo que veo;
sólo dañas mi corazón con tu postura y tus celos.
Te pido que te decidas o a vivir o a estar muerto.
La cosa es bien sencilla,no voy a seguir tu juego.
Hasta ahora he vivido con tan sólo lo puesto,
no me hace falta tu persona y cuando quieras lo demuestro.
La pena es desperdiciar el tiempo que ha sido nuestro;
éste amor que yo creia fuerte,firme,fiel y honesto.
Todos los derechos Reservados.Copyright: Susana Blanco.