Tantas veces deslizadas por mi nuca,
serpenteaban por la línea de mi cuerpo,
fueron ángeles sobre mi espalda,
dagas, ahora ya que no las siento,
son tus manos, amor mío, sobre el lienzo.
Mil recuerdos embebidos en tus dedos,
mil sonrisas en los surcos de tus yemas,
vil nostalgia que desgarra mi adentros,
al ver tus manos, amor mío, sobre el lienzo.
Tus manos,
¿qué esconden tus manos?
¡Cuan veneno hay en ellas que se apodera de mi
borrándome los sentidos, el alma, y las ganas de vivir
cuando las veo, amor mío, moverse sobre ese lienzo!
No puedo dejar de verlas,
sólo ansío contemplarlas,
y poder trepar por ellas y subir al mismo cielo
e inmolarme así en tus ojos al contemplarlos de nuevo.
Sólo una vez, amor mío, y moriré sonriente.
serpenteaban por la línea de mi cuerpo,
fueron ángeles sobre mi espalda,
dagas, ahora ya que no las siento,
son tus manos, amor mío, sobre el lienzo.
Mil recuerdos embebidos en tus dedos,
mil sonrisas en los surcos de tus yemas,
vil nostalgia que desgarra mi adentros,
al ver tus manos, amor mío, sobre el lienzo.
Tus manos,
¿qué esconden tus manos?
¡Cuan veneno hay en ellas que se apodera de mi
borrándome los sentidos, el alma, y las ganas de vivir
cuando las veo, amor mío, moverse sobre ese lienzo!
No puedo dejar de verlas,
sólo ansío contemplarlas,
y poder trepar por ellas y subir al mismo cielo
e inmolarme así en tus ojos al contemplarlos de nuevo.
Sólo una vez, amor mío, y moriré sonriente.