Hariel Maalik
Poeta recién llegado
Principio de mi anhelo es tu boca,
con un beso perturbas mi oleaje.
mano inquieta bordeando tu costa
lasciva caricia presagia tormenta.
Cuando la tempestad desatas
y rozando tus crestas encrespan,
mi carne de tus mares impregna
con tu vaivén ardiente y salado.
Voluntad que sucumbe impasible
de tu vertiente escondida cautiva,
al embestirla rompiendo mis olas,
marea y espuma tornándose brisa.
Profundo es tu agitado escarceo
donde inerme derramo mi ancla,
mi eternidad en sosegada agonía
rasgándose desde tu mar adentro.
Al final cuando tus mares aplacan
y el temporal furioso apaciguas,
sobre mí tu ventisca se impregna
labrando tu nombre en la calma.
con un beso perturbas mi oleaje.
mano inquieta bordeando tu costa
lasciva caricia presagia tormenta.
Cuando la tempestad desatas
y rozando tus crestas encrespan,
mi carne de tus mares impregna
con tu vaivén ardiente y salado.
Voluntad que sucumbe impasible
de tu vertiente escondida cautiva,
al embestirla rompiendo mis olas,
marea y espuma tornándose brisa.
Profundo es tu agitado escarceo
donde inerme derramo mi ancla,
mi eternidad en sosegada agonía
rasgándose desde tu mar adentro.
Al final cuando tus mares aplacan
y el temporal furioso apaciguas,
sobre mí tu ventisca se impregna
labrando tu nombre en la calma.
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