zulcas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desesperada melancolía
va dejando mi alma triste.
En mis ojos lágrimas amargas
se amontonan por su desamor.
No hay rosales cubiertos de rosas.
¡Nada queda!
Resbalan suspiros entre las piedras.
y me ahoga el dolor de esta pena.
Recuerdos de esos labios que me
besaron ausentes de sentimientos.
Sólos se abrieron pronunciando
siempre mentiras.
Le dí la rosa de mi alma y coseché
espinas de su boca.
¡Nada queda!
No hay sonrisas.
No hay besos.
Ahora siento un dolor aquí en mi
pecho.
¡Me duele mucho!
¡Oh tristeza!
Ya no hay fuerzas en mi alma.
El amor me ha herido.
¡Tanto, tanto!
Zulcas.
va dejando mi alma triste.
En mis ojos lágrimas amargas
se amontonan por su desamor.
No hay rosales cubiertos de rosas.
¡Nada queda!
Resbalan suspiros entre las piedras.
y me ahoga el dolor de esta pena.
Recuerdos de esos labios que me
besaron ausentes de sentimientos.
Sólos se abrieron pronunciando
siempre mentiras.
Le dí la rosa de mi alma y coseché
espinas de su boca.
¡Nada queda!
No hay sonrisas.
No hay besos.
Ahora siento un dolor aquí en mi
pecho.
¡Me duele mucho!
¡Oh tristeza!
Ya no hay fuerzas en mi alma.
El amor me ha herido.
¡Tanto, tanto!
Zulcas.
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