Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Deambulo las rotondas de tus pechos,
recorro los valles húmedos de tu sonrisa,
voy como un preso sin juicio ni derechos
camino a una semana de moda sin Mona Lisa.
Me desplazo hacia las murallas futuristas
que llevan la tinta de tus tatuajes,
ando a pie cada una de tus partes ecologistas
y cuando beso tu espalda, me como tus paisajes.
No te preocupes por el cobro de intereses,
que esta caminata tiene su propia mensualidad,
vuelve a desnudarte, que al cabo de unos meses
pienso endeudarme contigo, con honestidad.
Hay un trasatlántico en medio de tus piernas,
un papá Noel que se viste de juguete
para encender la luz al voltear por tus cavernas
e hilvanar el cuento que cae por el taburete.
Esta renta con impuestos reprimidos
se paga al calor de siete besos en la boca,
uno por cada día que desafías mis sentidos
mientras tu ropa interior la uso de tapaboca.
Cantan aleluya los ángeles que ven que te desvistes,
no hay adversarios, solo menos ropa,
y piel a piel yo sé, Normandía que no resistes
que en tu cuerpo haga desembarco mi tropa.
recorro los valles húmedos de tu sonrisa,
voy como un preso sin juicio ni derechos
camino a una semana de moda sin Mona Lisa.
Me desplazo hacia las murallas futuristas
que llevan la tinta de tus tatuajes,
ando a pie cada una de tus partes ecologistas
y cuando beso tu espalda, me como tus paisajes.
No te preocupes por el cobro de intereses,
que esta caminata tiene su propia mensualidad,
vuelve a desnudarte, que al cabo de unos meses
pienso endeudarme contigo, con honestidad.
Hay un trasatlántico en medio de tus piernas,
un papá Noel que se viste de juguete
para encender la luz al voltear por tus cavernas
e hilvanar el cuento que cae por el taburete.
Esta renta con impuestos reprimidos
se paga al calor de siete besos en la boca,
uno por cada día que desafías mis sentidos
mientras tu ropa interior la uso de tapaboca.
Cantan aleluya los ángeles que ven que te desvistes,
no hay adversarios, solo menos ropa,
y piel a piel yo sé, Normandía que no resistes
que en tu cuerpo haga desembarco mi tropa.