Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mis fantasmas no aparecen
con los aullidos de la noche,
ni se agazapan tras las sombras
que asoman su mirada por las
rendijas abiertas de la persiana,
mis fantasmas son más crueles,
más gandayas, menos tiernos,
mis fantasmas huelen a tu aliento,
suenan a tu voz diciendo que me amas,
mis fantasmas son blancos cual las sábanas
que huelen a tu cuerpo en la cama
y se mueven como aquella noche se movía
en el viento tu silueta de color de canela..,
mis fantasmas no comprenden de partidas,
siempre están presentes como tu recuerdo,
no descansan, no se van y se sientan, siniestros,
a mirarme despierto, cada noche al filo de la cama..
Due 1 enero 2013
con los aullidos de la noche,
ni se agazapan tras las sombras
que asoman su mirada por las
rendijas abiertas de la persiana,
mis fantasmas son más crueles,
más gandayas, menos tiernos,
mis fantasmas huelen a tu aliento,
suenan a tu voz diciendo que me amas,
mis fantasmas son blancos cual las sábanas
que huelen a tu cuerpo en la cama
y se mueven como aquella noche se movía
en el viento tu silueta de color de canela..,
mis fantasmas no comprenden de partidas,
siempre están presentes como tu recuerdo,
no descansan, no se van y se sientan, siniestros,
a mirarme despierto, cada noche al filo de la cama..
Due 1 enero 2013
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