José Luis Pérez
Poeta recién llegado
Tuyo el suspiro que mi alma desata,
tuyo el poema que baña el rocío,
tuya cada lágrima en desvarío
prieta al lucero de tu luz de plata.
Tuya mi rima, tan astuta e ingrata,
tuyo el mundo de las flores y el estío,
tuya la razón del corazón mío
que si a ti te incomoda, a mí me mata.
Si es simple devoción que reverencio:
son tuyas las pasiones que me abrigan:
el sueño y mi amor, mi voz, mi silencio
mi odiada amiga, mi amada enemiga
no sé que piensas pero me sentencio
a amarte más allá de lo que digas.
A mi dulce Daiana
tuyo el poema que baña el rocío,
tuya cada lágrima en desvarío
prieta al lucero de tu luz de plata.
Tuya mi rima, tan astuta e ingrata,
tuyo el mundo de las flores y el estío,
tuya la razón del corazón mío
que si a ti te incomoda, a mí me mata.
Si es simple devoción que reverencio:
son tuyas las pasiones que me abrigan:
el sueño y mi amor, mi voz, mi silencio
mi odiada amiga, mi amada enemiga
no sé que piensas pero me sentencio
a amarte más allá de lo que digas.
A mi dulce Daiana