Mi última palabra es la tuya
la que dejaste olvidada entre las mantas
y con sus sílabas me golpea los muslos
todas las noches en que me desvelo
y sueño que, por fin, no duermo solo,
y que es el envase de tu última palabra
el que me recorre la piel
y me cala los huesos.
Tu última palabra es la primera
que recuerdo cuando me suicido
adios, adios, adios...
¡Cuanta miseria en tan poco espejismo!
la que dejaste olvidada entre las mantas
y con sus sílabas me golpea los muslos
todas las noches en que me desvelo
y sueño que, por fin, no duermo solo,
y que es el envase de tu última palabra
el que me recorre la piel
y me cala los huesos.
Tu última palabra es la primera
que recuerdo cuando me suicido
adios, adios, adios...
¡Cuanta miseria en tan poco espejismo!