Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Debo preguntar a la vida,
hacerle interrogantes
¿por qué huyo de la injusticia
y busco paz en los estantes?
Y es que fría la condena
de morir cuando vivo,
es tan cierta la vil pena
de esperarte en el camino.
Sé que me alcanzarás,
algún día tocarás mi puerta,
y cuando entres me dirás:
ven conmigo alma ajena
Y veo lo escabroso,
lo seco de la tierra
que se prepara el pozo
donde haré mi última siesta
Y allá iré, entre nubes,
dejando atrás mis huellas,
iré con sueños insolubles
apartándome de la querellas.
Rezarán por mis pecados,
guardarán luto día tras día,
y la fe me introducirá en los prados
donde no hay más que alegría.
Por eso vivo a diario,
cual si fuese último respiro,
mañana no sé si me levanto
ni tampoco sabré si me he ido.
Pablo Alonso
hacerle interrogantes
¿por qué huyo de la injusticia
y busco paz en los estantes?
Y es que fría la condena
de morir cuando vivo,
es tan cierta la vil pena
de esperarte en el camino.
Sé que me alcanzarás,
algún día tocarás mi puerta,
y cuando entres me dirás:
ven conmigo alma ajena
Y veo lo escabroso,
lo seco de la tierra
que se prepara el pozo
donde haré mi última siesta
Y allá iré, entre nubes,
dejando atrás mis huellas,
iré con sueños insolubles
apartándome de la querellas.
Rezarán por mis pecados,
guardarán luto día tras día,
y la fe me introducirá en los prados
donde no hay más que alegría.
Por eso vivo a diario,
cual si fuese último respiro,
mañana no sé si me levanto
ni tampoco sabré si me he ido.
Pablo Alonso