Su suave pelo ondeaba
al compas de su hermoso cuerpo.
Sus ojos y su rostro,
eran el reflejo del puro placer.
Su cuerpo se sacudia
como un huracán de deso.
Su voz se transformaba
en gemidos que acompañaban
su tembloroso respirar,
a la vez que pedía
más y más placer.
Era insaciable, quería más.
Una y otra vez su cuerpo
cabalgaba sensualmente,
mientras sus manos agarraban
con fuerza las mojadas sábanas.
Una descarga recorrió todo su interior.
Un orgasmo la sacudió,
su primer orgasmo.
Jamás había sentido algo así,
más ahora no podía parar.
Fuera ya de todo control
se entregó por completo,
ofreció su cuerpo
a la pasión descontrolada.
Su sudor se mezclaba con sus fluidos
a la par que su cuerpo
explotaba de dolor placentero.
Gritaba, te amo, te amo.
Ella disfrutó como nunca lo había hecho.
Yo....................
salí de detrás de la puerta,
clavé mis ojos en sus ojos lujuriosos,
dejé caer una rosa y un anillo,
y marché al lugar
donde me encuentro ahora,
el lugar que me verá dejar de sufir
de una vez para siempre.
al compas de su hermoso cuerpo.
Sus ojos y su rostro,
eran el reflejo del puro placer.
Su cuerpo se sacudia
como un huracán de deso.
Su voz se transformaba
en gemidos que acompañaban
su tembloroso respirar,
a la vez que pedía
más y más placer.
Era insaciable, quería más.
Una y otra vez su cuerpo
cabalgaba sensualmente,
mientras sus manos agarraban
con fuerza las mojadas sábanas.
Una descarga recorrió todo su interior.
Un orgasmo la sacudió,
su primer orgasmo.
Jamás había sentido algo así,
más ahora no podía parar.
Fuera ya de todo control
se entregó por completo,
ofreció su cuerpo
a la pasión descontrolada.
Su sudor se mezclaba con sus fluidos
a la par que su cuerpo
explotaba de dolor placentero.
Gritaba, te amo, te amo.
Ella disfrutó como nunca lo había hecho.
Yo....................
salí de detrás de la puerta,
clavé mis ojos en sus ojos lujuriosos,
dejé caer una rosa y un anillo,
y marché al lugar
donde me encuentro ahora,
el lugar que me verá dejar de sufir
de una vez para siempre.