Tomo un pedazo de vidrio
y comienzo a escribirme en el pecho tus iniciales
un perro ladra en otro idioma
mientras patea mis costillas,
avanzo
sigo la línea una vez mas
solo que en esta ocasión
el camino conduce a esa pradera en que florecían tus parpados
al acorde que anudaba nuestros labios en otra eternidad.
Sigo los pasos mudos de la línea
me voy rayando el tercer verso
la sangre es la bengala en la que escapan estos desechos de vida
la sangre es el medio
el medio para nombrarnos diferentes
pero basta de pensar
ahora te vuelves a diluir en el café de la tardes
en las promesas enjuagadas en nicotina y tiempo
vuelve tu cabello rubio a bendecir las nubes
y el futuro a ser ese suspiro en que cabe todo lo posible.
Casi termina la línea
quedan solo unos metros
hundo el vidrio en mi costado
y no es el punto final
desgarro mi ombligo con una rima
y tengo de nuevo tus manos
saltamos a la cama
hacemos el amor
venciéndolos a todos
y mañana también
mañana.
Me rayo con un vidrio el pecho
y estoy seguro que recibirás estos versos
cuando las chimeneas de Auschwitz
escupan mis cenizas.
y comienzo a escribirme en el pecho tus iniciales
un perro ladra en otro idioma
mientras patea mis costillas,
avanzo
sigo la línea una vez mas
solo que en esta ocasión
el camino conduce a esa pradera en que florecían tus parpados
al acorde que anudaba nuestros labios en otra eternidad.
Sigo los pasos mudos de la línea
me voy rayando el tercer verso
la sangre es la bengala en la que escapan estos desechos de vida
la sangre es el medio
el medio para nombrarnos diferentes
pero basta de pensar
ahora te vuelves a diluir en el café de la tardes
en las promesas enjuagadas en nicotina y tiempo
vuelve tu cabello rubio a bendecir las nubes
y el futuro a ser ese suspiro en que cabe todo lo posible.
Casi termina la línea
quedan solo unos metros
hundo el vidrio en mi costado
y no es el punto final
desgarro mi ombligo con una rima
y tengo de nuevo tus manos
saltamos a la cama
hacemos el amor
venciéndolos a todos
y mañana también
mañana.
Me rayo con un vidrio el pecho
y estoy seguro que recibirás estos versos
cuando las chimeneas de Auschwitz
escupan mis cenizas.
Última edición: